Cuánto dura: un año como mínimo
La reforma que entró en vigor el 1 de enero de 2022 subió la garantía legal de dos a tres años para los productos nuevos. Para los bienes de segunda mano la ley permite que vendedor y comprador pacten un plazo más corto, con un suelo infranqueable: nunca menos de un año.
Por eso lo habitual en el sector es que un coche usado salga con doce meses de garantía. No es un regalo del vendedor ni una promoción: es el mínimo legal. Y hay dos matices importantes:
- Solo aplica si compras a un profesional, es decir, a una empresa o a alguien que se dedica a esto. Entre particulares no existe.
- El plazo reducido tiene que estar pactado. Si en ningún sitio se acuerda expresamente un año, se aplica el plazo general de tres.
La garantía la da quien te vende el coche. No el fabricante, no el taller, no la aseguradora. Tu interlocutor para cualquier reclamación es el vendedor, y no puede mandarte a otra puerta.
Quién tiene que demostrar qué
Esta es la parte que más vale y la que menos se explica. Durante el periodo de garantía, la ley presume que el defecto ya existía cuando te entregaron el coche, aunque se manifieste meses después.
Traducido: si a los siete meses te falla el embrague, tú no tienes que demostrar nada. Es el vendedor quien tiene que probar que el fallo lo has provocado tú, y si no puede probarlo, repara. Esa inversión de la carga de la prueba es lo que convierte la garantía en algo útil en lugar de en una declaración de intenciones.
Otro cambio de 2021 que conviene conocer: ha desaparecido el plazo de dos meses que antes tenías para comunicar el defecto desde que lo detectabas. Ya no existe. Aun así, avisa cuanto antes y por escrito: cuanto más tardes, más fácil le resulta al vendedor sostener que el fallo es por uso.
La acción para reclamar prescribe a los cinco años desde que se manifestó la falta de conformidad, siempre que esta apareciera dentro del periodo de garantía.
Qué cubre
La ley no habla de «averías», habla de falta de conformidad: que el coche no sea lo que se te prometió o no funcione como cabe esperar. En un vehículo de ocasión eso incluye:
- Averías mecánicas y electrónicas impropias de un coche de esa antigüedad y kilometraje: motor, caja de cambios, embrague, turbo, inyección, sistema eléctrico, aire acondicionado, centralitas.
- Defectos que no se te informaron antes de comprar y que afectan al uso normal del vehículo.
- Que el coche no tenga las características anunciadas: menos equipamiento del ofrecido, una versión distinta, un motor diferente.
- Kilometraje manipulado, que además puede ser delito.
- Cargas ocultas: embargos, reservas de dominio o multas pendientes que impidan usar o transferir el coche.
Y la reparación es gratuita de verdad: piezas, mano de obra y transporte del vehículo si hace falta. Un vendedor no puede cobrarte «solo la mano de obra» o «solo los materiales» de una reparación en garantía.
Qué no cubre
La garantía no convierte un coche usado en uno nuevo. Quedan fuera:
- El desgaste normal de las piezas de mantenimiento: pastillas y discos de freno, neumáticos, escobillas, filtros, aceite, bujías, correas dentro de su plazo de sustitución, batería agotada por uso.
- Los daños por mal uso: pasarse de vueltas, circular sin aceite, seguir conduciendo con un testigo rojo encendido, tirar de un remolque por encima de lo homologado.
- La falta de mantenimiento. Si el coche pide una revisión y no la haces, la avería que venga de ahí es tuya. Guarda las facturas.
- Los defectos que conocías y aceptaste antes de comprar y que constan por escrito. Un golpe en la aleta descrito en el anuncio y en el contrato no es una falta de conformidad.
- Los daños de un accidente, de un acto vandálico o del granizo: eso es del seguro, no de la garantía.
- Las modificaciones que hagas tú. Una reprogramación de la centralita o un escape no homologado pueden dejar el motor y la transmisión fuera de cobertura.
Qué hacer cuando algo falla
- Para el coche si el testigo es rojo. Seguir circulando con una avería en curso puede convertir un problema cubierto en un daño provocado por el uso.
- Avisa al vendedor por escrito. Un WhatsApp o un correo con la fecha, la matrícula, los kilómetros y una descripción de lo que pasa. Guarda el envío.
- Deja que él te diga a qué taller llevarlo. Si vas por tu cuenta sin avisar, puede negarse a asumir la factura.
- Pide el diagnóstico por escrito. Qué ha fallado, por qué y qué se ha reparado.
- Si se niega, reclama formalmente. Hoja de reclamaciones, y después la Oficina Municipal de Información al Consumidor o la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid. El arbitraje de consumo es gratuito y bastante rápido.
- Si la reparación no llega o el fallo se repite, puedes exigir una rebaja del precio o la resolución del contrato con devolución del dinero.
El orden importa. La ley te obliga a dar primero la oportunidad de reparar o sustituir. Solo si la reparación no se hace en un plazo razonable, si te causa inconvenientes mayores, si el mismo defecto reaparece o si la avería es tan grave que no cabe esperar arreglo, se abre la puerta a la rebaja del precio o a deshacer la compra.
Comprar a un particular: los vicios ocultos
Cuando el vendedor no es profesional, la garantía legal de consumo no existe. Lo único que te ampara es el saneamiento por vicios ocultos del Código Civil, y es bastante más estrecho:
| A un profesional | A un particular | |
|---|---|---|
| Plazo | 1 año como mínimo | 6 meses desde la entrega |
| Quién prueba | El vendedor, que debe probar que no venía de origen | El comprador, que debe probarlo todo |
| Qué defectos | Cualquier falta de conformidad | Solo defectos graves, ocultos y anteriores a la venta |
| Qué puedes pedir | Reparación, sustitución, rebaja o devolución | Rebaja del precio o deshacer la compra |
| Vía de reclamación | Consumo y arbitraje, gratuitos | Demanda judicial civil |
En la práctica, demostrar ante un juez que un defecto era grave, estaba oculto y ya existía el día de la entrega exige un informe pericial que cuesta dinero. Por eso la recomendación de siempre: si compras a un particular, gástate lo que cueste una revisión previa en un taller de confianza. Es la única garantía que vas a tener.
Garantía legal y garantía comercial
No son lo mismo y conviene no confundirlas:
- La garantía legal es obligatoria, gratuita y la impone la ley. No se puede reducir ni renunciar a ella.
- La garantía comercial —las llamadas «garantías extendidas»— es voluntaria y suele tener coste. Debe entregarse por escrito y solo puede sumar a la legal, nunca recortarla.
Antes de contratar una extendida, mira cinco cosas: el límite por avería y el límite anual, la franquicia, la lista cerrada de piezas cubiertas, si paga o no la mano de obra y a qué taller obliga a llevar el coche. Una garantía con un tope de 600 euros por siniestro no cubre una caja de cambios.
Cinco frases que deberían encender una alarma
- «Se vende sin garantía, como está.» Si el vendedor es profesional, esa cláusula es nula.
- «La garantía es de motor y caja de cambios.» La legal cubre cualquier falta de conformidad, no una lista de dos piezas.
- «Te cubrimos las piezas, la mano de obra la pagas tú.» Tampoco: la reparación en garantía es gratuita en su totalidad.
- «Hay que hacer las revisiones aquí o pierdes la garantía.» Puedes mantener el coche donde quieras mientras se respeten los intervalos y las especificaciones del fabricante.
- «La garantía te la da el fabricante, habla con ellos.» No: responde quien te vendió el coche.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura la garantía de un coche de segunda mano?
Si lo compras a una empresa o a un profesional, la garantía legal es de tres años, pero en bienes de segunda mano vendedor y comprador pueden pactar un plazo menor que nunca puede bajar de un año. Por eso la práctica del sector es dar un año. Entre particulares no hay garantía legal: solo responde el vendedor de los vicios ocultos durante los seis meses siguientes a la entrega.
¿Qué cubre exactamente la garantía de un coche usado?
Cubre cualquier falta de conformidad: que el coche no funcione como cabe esperar de un vehículo de esa antigüedad y kilometraje, que no tenga las características anunciadas o que le falte algo de lo prometido. La reparación es gratuita para el comprador, incluidos la mano de obra, las piezas y el transporte. No cubre el desgaste normal de las piezas de mantenimiento ni los daños causados por un mal uso o por saltarse las revisiones.
¿Tengo que demostrar yo que la avería venía de antes?
No. Durante el periodo de garantía se presume que la falta de conformidad ya existía cuando te entregaron el coche, así que es el vendedor quien tiene que probar lo contrario si quiere negarse a repararlo. Esa inversión de la carga de la prueba es la parte más valiosa de la garantía legal.
¿Cuánto tiempo tengo para reclamar una avería?
Desde la reforma de 2021 ya no existe el antiguo plazo de dos meses para comunicar el defecto, aunque conviene avisar cuanto antes y por escrito. La acción para reclamar prescribe a los cinco años desde que se manifestó la falta de conformidad, siempre que esta haya aparecido dentro del periodo de garantía.
¿Puedo pedir que me devuelvan el dinero en vez de reparar el coche?
Primero hay que dar al vendedor la oportunidad de reparar o sustituir el vehículo. Si la reparación no se hace en un plazo razonable, si causa mayores inconvenientes, si el mismo defecto reaparece o si la avería es tan grave que no cabe esperar que se arregle, entonces sí puedes exigir una rebaja del precio o la resolución del contrato con la devolución del importe.
¿Merece la pena una garantía extendida de pago?
Depende de lo que añada de verdad sobre el año que ya tienes por ley. Antes de contratarla, mira el límite de indemnización por avería y anual, la franquicia, la lista de piezas cubiertas, si paga la mano de obra y el número de taller al que hay que llevar el coche. Una garantía comercial nunca puede recortar tus derechos legales: solo sumar a ellos.
Esta guía es informativa. Resume el régimen del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios tras la reforma de 2021, vigente en agosto de 2026. Para un caso concreto, acude a una oficina de consumo o a un profesional.
Un año de garantía y la revisión hecha
Todos nuestros coches salen revisados en 120 puntos, con la hoja firmada que puedes pedirnos antes de comprar, y con un año de garantía incluido en el precio. Si algo falla, tienes una puerta a la que llamar en Camarma de Esteruelas.